¿Cambiamos de personalidad según el idioma?

Un estudio científico sugiere que nuestra personalidad puede variar en función del idioma que hablemos

Autora: Maria Cristina Barrientos

En principio la idea puede sonar descabellada, pero para las personas bilingües, trilingües y/o políglotas, esto no es nada raro. Quienes dominan más de un idioma saben que no es lo mismo hablar en español que en alemán, pues en cada caso existe una influencia en nuestra forma de ser y actuar. 

Tampoco hay porqué alarmarse, no se trata de un problema de doble personalidad, ni de un trastorno, sino que todo idioma viene cargado de las influencias culturales asociadas a cada lengua. Los que han aprendido inglés saben que la sencillez y la practicidad forman parte de la asimilación y en el caso del portugués, la sonoridad nos conduce a desarrollar una personalidad festiva.

Acerca de este tema, en el 2006 la universidad de Connecticut realizó estudios de personalidad en personas de nacionalidad mexicana que se encontraban viviendo en Estados Unidos. Tomaron en cuenta aspectos como la extraversión, la apertura, la amabilidad, el grado de conciencia y el neuroticismo comprobaron que al hablar inglés los individuos se manifiestan más extrovertidos, más amables y conscientes que al responder en su lengua materna. Los investigadores creen que esta diferencia se debe al carácter más individualista de los estadounidenses. 

Los responsables del estudio destacaron que las mujeres biculturales y que dominan tanto el español como el inglés, se referían a sí mismas como más firmes de lo que lo hacían cuando hablaban en inglés. A las participantes se les hizo ver anuncios en diferentes idiomas, español o inglés y meses más tarde observaron el mismo mensaje o en otro idioma y observaron que sus percepciones habían cambiado sustancialmente.

El mejor y más dramático ejemplo fue el de una participante que “consideró al personaje principal de un anuncio como una mujer independiente y arriesgada en la versión en español, pero como desesperanzada, solitaria y confundida, en la variante en inglés”, informaron los investigadores.

Estos estudios nos llevan a concluir que el aprendizaje de un idioma no sólo tiene que ver con las palabras sueltas, sino con la asimilación de una cultura, las costumbres y las características propias de un pueblo o una nación como los ingleses, los latinoamericanos, los europeos o los africanos.


Redactor Junior

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